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Los 4 pilares de unas finanzas saludables

publicado a la‎(s)‎ 19 oct. 2015 7:06 por Febor Entidad Cooperativa
Uno de los mayores desafíos que tenemos en nuestro diario vivir, es el de tener un equilibrio entre nuestras finanzas personales y familiares; el no tener los suficientes ingresos, para poder cumplir con los compromisos o metas de vida que nos hemos fijado, nos hace perder la paz, y si no tenemos los suficientes ahorros para resolver las dificultades, nos abre la puerta para buscar créditos y deudas que agravan nuestra situación.

Las personas que gozan de una buena salud financiera, lo cual les da la tranquilidad para satisfacer sus necesidades, gustos y deseos, han demostrado que para lograrlo, es necesario tener un equilibrio en cuatro pilares: ingresos suficientes, gastos controlados, ahorros oportunos e inversiones productivas. 

·    Ingresos suficientes: La gran pregunta que siempre nos hacemos es, cuántos ingresos debemos tener o cuánto debemos ganar para vivir bien. Y así poder cumplir con nuestros compromisos, poder ahorrar y tener excedentes para realizar inversiones. Hay distintas fuentes para obtener nuestros ingresos, por lo regular éstos provienen de un salario dado por el empleo que tenemos, a veces insuficiente para nuestros deseos. Existen otras opciones que pueden ayudar a mejorarlos, como son la de tener un negocio paralelo que no requiera de su presencia, la de comercializar un producto o servicio ya sea propio o de otro, participar en una red o un multinivel, realizar servicios de asesoría o consultoría, ser un agente de bienes raíces o seguros, la renta obtenida, ya sea por el arriendo de una propiedad o de las posibles inversiones financieras que tengamos. Lo importante es darnos cuenta que tenemos talentos y oportunidades, que debemos sacarle provecho a nuestras capacidades y que si lo queremos lo podemos lograr.

·     Gastos presupuestados y controlados: La mejor forma de administrar nuestros gastos es, por una parte, realizar un presupuesto para saber cómo vamos a ejecutarlos y por otra parte establecer controles que nos permita darnos cuenta a donde y quien se queda con nuestro dinero. Los gastos los podemos distribuir en dos grandes categorías: los gastos para satisfacer nuestras necesidades, como son la vivienda, la comida, los gastos fijos (servicios o pagos de deudas), la educación, la comida, el vestido. Y los gastos necesarios para cumplir con nuestros gustos o deseos, como la diversión, el ocio, mejorar nuestro carro, tener una mejor vivienda, viajar, o realizar nuestros pasatiempos que por falta de dinero o tiempo los hemos aplazado, el de darnos un tiempo sabático y hacer lo que más nos plazca, compartir mas con nuestros seres queridos o con los amigos. Los recursos que debemos invertir en nuestra salud y deporte, el de ayudar a otros o participar de una causa de beneficio común. Es decir, todos aquellos que nos permitan hacer realidad nuestros sueños. Recuerde que debemos ser autónomos en cómo gastar nuestro dinero.

·      Ahorros oportunos: El ahorro debe ser una prioridad en nuestra planeación financiera, no hay excusas para no ahorrar, los expertos sugieren que debemos tener ahorrado un mínimo de seis veces lo que recibimos de ingresos en un mes, es decir que si nuestros ingresos mensuales son de dos millones de pesos, debemos tener ahorrado doce millones de pesos. El ahorro tiene dos objetivos: ya sea para atender los gastos inesperados ocasionados por una urgencia o para contar con unos excedentes que nos permitan invertir en algo que nos ayude a mejorar nuestros ingresos. Acostúmbrese a destinar una parte de sus ingresos al ahorro, antes de ejecutar sus gastos; que esto se convierta en su prioridad en el presupuesto. Todo acompañado de un consumo consiente y reflexivo, que le eviten gastos innecesarios o donde usted pueda ver que puede conseguir un ahorro. Por lo regular, este ahorro lo podemos hacer en los gastos básicos, en los gastos de transporte, en la compra de tiquetes, en la reducción de los intereses de los créditos obtenidos, las comidas por fuera, en buscar marcas alternativas o compras en donde le ofrezcan descuentos significativos.

·      Inversiones productivas: Uno de nuestros mayores anhelos es contar con otros ingresos que hagan posible la satisfacción de nuestras metas, los que se han denominado ingresos pasivos, pues no requieren de nuestra presencia. Con estas inversiones buscamos mayor liquidez y que el dinero que invirtamos crezca y se multiplique para que nuestros ingresos sean mayores que nuestros gastos. Antes de hacer una inversión consulte con un experto y evalúe los riesgos. Busque asesoría de su entidad financiera, en especial en FEBOR, en donde los asesores le pueden ayudar a diseñar estrategias para conservar su dinero, y tener la posibilidad de conseguir activos que le generen renta y así conservar su patrimonio.

RAÚL ESCOBAR ALZATE

Asesor de finanzas personales

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